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lunes, 8 de febrero de 2010

No hay nombres

Hace quince días, la que curiosamente fue nuestra última cita, contuvo una de mis habituales bromas sobre el asunto:
"¡Claro que voy a escribir sobre lo nuestro, ¿qué te esperabas?"
Estabas furioso, pero terminamos la cena, civilizadamente, y también follamos, religiosamente.
No me has llamado en dos semanas. Lo dejé en tus manos, algo olía raro.
No pude dormir, una de estas noches, y tecleé medio en sueños un SMS: "No te preocupes. No doy nombres".
Silencio otra vez.
Me pregunto qué fue. Un sentimiento de marioneta con corazón atrapada en mis ficciones u otro de anonimato impuesto al ego. Ay, qué duda.

jueves, 17 de diciembre de 2009

De otro

Él la miró tiernamente a los ojos y pronunció aquello: "Te quiero".
"¿Te estás enamorando de mí?"
"¿Es que tu corazón es de otro?"
"Mi corazón ya me pertenece por entero".

miércoles, 12 de agosto de 2009

Cayó otro obús

viernes, 3 de julio de 2009

Campo de batalla

Verano. Espuma de mar como salpicaduras de trinchera estallada. Aguardiente a sorbos desde mi petaca de plata, reluciente como un fusil de asalto. Buches de humo de cordita, cigarrillos portugueses para saciar esta sed. Y el cangrejo ermitaño que de tan coherente rehuye mordeme. Desesperadamente herido. Me abrasa el sol cicatero o me abraza tu recuerdo. Y en mi organismo, esquirlas ardientes del obús que recibí directo en el corazón. Pero, qué extraño, tú no pretendías matarme.