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sábado, 30 de julio de 2011

Ya estamos otra vez

El Cultural. 29/07/2011. Malas noticias. No se ha muerto nadie. Sigue muerta la crítica cultural de género. 15 blogs "literarios", esto es, de crítica y reflexión sobre literatura, se nos dice que son los mejores. 15 escritores y sus "bitácoras" (horror de palabra). Todos hombres.

Hay muchas más cosas que se pueden desenmarañar de una lista así que es, además, ejemplo de "canonización" a la que los suplementos culturales son tan adictos. Han existido agitados y sanos debates en otros espacios. De hecho, estaba a punto de dejar enterrados estos apuntes porque ya se ha hablado mucho. Pero no, oiga usted, mientras pueda y no me vaya nada en ello, no me callo. La única cosa que me parece verdaderamente criticable es la ausencia de mujeres.

La paridad (otra feísima palabra) es un esfuerzo arrealístico de signo buenrrollista. De eso no quiero. Ahora, esto otro también es arrealista. ¿No existe ninguna mujer escritora y bloguera que pueda estar en la misma lista? Intentemos conocer, por deducción, los criterios: que sean blogs de escritores con libro (creo que todos los autores son publicados); que sean de crítica, parece ser, aunque no sea estrictamente literaria; ¿que los escriban hombres?

Después he sabido que la lista se confeccionó consultando previamente a unas veinte personas del mundo de las letras "en español". Y algunos de ellos se han defendido: "Yo voté a mujeres". Pues no se ha colado ni una. También: "Pues son dos mujeres, directora del suplemento y directora de libros", aunque ese argumento sinceramente no dice nada, salvo de la, otra vez, ausencia de la crítica con perspectiva de género en toda nuestra cultura.

El caso es que dentro de esos estrechos márgenes que parece revelar la lista, no se me ocurren a priori blogs de mujeres. He tenido que pensar y expurgar. Pienso en bloggers fabulosamente críticas con su entorno cultural, pero no tienen libro publicado. Pienso en mujeres "de las letras" impresas y mantienen blogs de intimidad, de diario, de creación poética, pero no de crítica. Pienso en mujeres-guadiana que abren un blog y lo cierran y abren otro y tal cual. Pienso, pienso, pienso...

Pienso en mi mismo lugar. No voy a hacer el conteo, somos muy pocas mujeres haciendo crítica literaria en las revistas, suplementos, medios de cualquier tipo. En el blog colectivo de crítica en el que participo somos más de catorce, sólo yo soy tía. Y no es porque lo quiera así.

Elvira Navarro, en su muro, enfoca la cuestión desde otro ángulo: no estamos porque no somos, y es responsabilidad nuestra ser. Me gustaría estar de acuerdo con ella. Y desmontar para siempre el victimismo, la indolencia, el silencio, la confraternización, la dependencia de criterio, la tendencia al dejarse llevar y a aplacar el enfrentamiento.

Tendría que recoger aquí algunas notas de Un cuarto propio conectado de Remedios Zafra, que recomiendo mucho, y en el que se admite que tenemos ahora un acceso inimaginable, mujeres y todos, a espacios de creación, colectivización del conocimiento y consumo de cultura como no habíamos tenido antes. Pero no se puede ser tan inocente como para suponer que estos espacios, y dentro de Internet los blogs, por ser libres, gratuitos y distribuidos pueden ser de todos de manera igualitaria.

Ok, es responsabilidad nuestra no asumir un espacio crítico, no creernos con la voz grande, poderosa, categórica de los que destripan obras en la red y propagan su opinión. Pongamos una sola traba al razonamiento de E.N.: ¿Qué hay, por ejemplo, de las condiciones de producción? ¿Están hombres y mujeres en las mismas? Partiendo de que "no se recibe absolutamente nada" por escribir un blog (en la lista hay varios que son pagados por medios), alimentar uno de estos espacios implica un gasto de tiempo y energía, ¿a qué se lo dedican ellas si no están haciendo blogs de crítica?

La invisibilización se produce a muchos niveles, y el de la autocensura no es el menor. Llevo haciendo crítica desde hace mucho. A nadie le pedí permiso. Pero, sinceramente, hay muchos días en que me dan muchas ganas de callarme. No sé si será cuestión de género, desde luego sí de carácter, el que no me apetezca hacerme enemigos y llevarme puyas grandiosas (insultos personales también) tanto si doy sopapo como si opino bien de un libro.

He llegado a una conclusión de ayer a hoy: la lista no tiene un problema por los votos de las personas consultadas, ni lo tiene por el criterio editorial de las directoras, ni por la tendencia de ese medio a canonizar a su alrededor. Lo tiene porque la sociedad lo tiene y seguimos sin plantearnos debidamente ciertas evidencias.

Anexo_Actualización 31_07_2011
No puse mis blogs aposta. Primero, porque mi criterio, autónomo, no es equivalente al de 34 consultados. Segundo, porque no me interesa hacer un canon: soy una lectora de blogs arbitraria y dispersa. Tercero, porque me gusta que todos descubramos por nosotros mismos. Y, finalmente, porque dentro de esos criterios que se pueden inferir de la dichosa lista, no encontraba mis propios ejemplos: esto es, mujeres autoras publicadas y, solitas, constantes con un blog (de creación y crítica).

He aquí algunos de los blogs que son referente para mí (no estrictamente literatura, sí cultura, y muchas más cosas; algunas de éstas son, además, pioneras en los blogs en España)
Petite Claudine
Elena Cabrera
Preescolar
Vidas de santos
Reinohueco

He aquí otros, que abarcan temas como la creatividad, la escritura, los procesos de (auto)edición y más; algunos de estos blogs son estrictamente de creación, y algunos han llegado hasta mí a raíz de la dichosa lista (se admiten incorporaciones):
Claudia Apablaza
Silvia Nanclares
Luna Miguel
Cristina Rivera
Cristina Morano
Jara Calles
Noemi Guzik

Por otro lado hay montones de blogs interesantísimos que no responden a un solo autorx, son colectivos:
Libro de Notas
La tormenta en un vaso
Estado Crítico
Afterpost (dormitando, al parecer)
Butano popular
Mamajuana

En casi todos ellos hay colaboradoras, aunque la proporción no sea muy grande. Es interesante observar que la reciente revista Mamajuana, compuesta en su mayoría por gente muy joven, es en donde más mujeres hay.

Insisto en que hay un problema de criterio; como individualidades están, no son muy leídas, no son consideradas, y son por tanto poco "influyentes" (a los ojos del mundo, y ése es el daño que las listas de este tipo hacen). Por último, y creo que también importa, a mí me parecen estupendos algunos de los blogs de la lista, pero la mayoría son una trasposición a la pantalla de columnas de opinión, que ni siquiera incorporan hiperenlaces.

domingo, 24 de octubre de 2010

Julián Rodríguez

Julián Rodríguez
Tríptico / Santos que yo te pinte
Errata Naturae

En un libro, tres narraciones. En otro, un único texto largo y denso como un río de barro entre maleza. Dos volúmenes aparecidos al mismo tiempo, en los que Rodríguez da luz a material reescrito durante una década. Cuatro historias conectadas de una sutil forma, ajustándose sin tensión. Si el primero se titula, sin engaño, “Tríptico”, contiene precisamente tres historias que hacen las veces, cada una, de planchas de un retablo; en cambio, el efecto que hacen éstas entre sí y con la cuarta quizá no fue premeditado: “Santos que yo te pinte” parece corresponderse con lo que está detrás del azogue en la parte trasera del cuadro, aquello que saldrá rascando la superficie turbia. En el primero, una apabullante condensación semántica, un lenguaje en apariencia poco elaborado, que arrastra fardos de sentido. En el segundo el discurso dispara un monólogo deslavazado, temerario y un punto desequilibrado. Inmerso en él, sin embargo, cualquier lector despierto, esté o no acostumbrado a la densa narrativa del autor, sabrá intuir que ni palabras ni comas están puestas al azar. Y el efecto creado en el imaginario, en la lectura de estos libros que se comunican y trasvasan, es el de una pequeña novela apretadísima sobre el gastado amor y la imposible comunicación. Ya conocemos su habilidad para transcribir el vacío, la zona neutra del lenguaje, la herrumbre existencial. Y en estos dos libritos, menores sólo en tamaño, lo vuelve hacer: bajo la superficie son titanes desmesurados.

//Editado en Go Magazine octubre 2010. Esta semana también ha visto la luz la entrevista que me otorgó Rodríguez para notodo.com, así como la crítica que he escrito para el blog Estado Crítico//

domingo, 5 de septiembre de 2010

Últimamente

Las dos reseñas publicadas por servidora durante agosto en la mejor agenda cultural que uno echarse pueda a los gaznates: notodo.com. Suscríbanse, es gratis.

"La eterna necesidad" es el texto acerca de El complejo de dinero de Franziska von Reventlow. Un libro de "otra" especie, del que estoy escribiendo más cosas "sacadas de contexto".



"La vida mancha", discúlpenme la apropiación, es la reseña acerca de Javier Mije y su El fabuloso mundo de nada, un libro de cuentos como a mí me gustan. Doce cuentos sin piedad, también, podría haber sido el título de este texto.

domingo, 4 de julio de 2010

Just a working girl (2)

Qué me queda de contar antes de meterme en otros fregaos... Colaboraciones recientes en Notodo.com, que han pasado sin pena ni gloria, en lo que respecta a este blog (y el porqué, si es que hay uno, tiene que ver con otras cosas que quiero contar en otra oportunidad).

Después del textito del amigo Zweig, publiqué esto sobre Mansos de Roberto Enríquez.


La reseña sobre el bestiario de amantes de Josan Hatero:

Y hace pocos días esta otra sobre Diario de las especies de Claudia Apablaza. Un libro del que todavía quiero hablar más.


Y hay muchos más libros, hay muchos más proyectos, hay muchas lecturas atrasadas y otras en curso. Hay mucho más.

viernes, 2 de julio de 2010

Just a working girl (1)

La broma sobre el trabajo y yo misma viene de muy antiguo, algún día debería contarla.

Hace no mucho, en un arrebato, me fui a un fisioterapeuta, a darme un masaje (fuera bromas). Sé que son los euros mejor invertidos de todo el semestre, porque este chico hace, además, de psicoanalista sin pretenderlo. Él masajeaba, yo me quejaba, una vez más, del poco tiempo libre, del muchísimo trabajo. Me preguntaba él si realmente no me daba tiempo a todo, o yo hacía para que no me diese tiempo.

Me dejó callada.

Ni siquiera contesto a los que amorosamente me comentan. Vale, prometo, porque no tengo excusa. Contesto, o peleamos delante de unas cañas. Hoy me propongo ponerme al día, porque in illo tempore éste era el blog profesional en que contaría lo que publicaba por el mundo.

Aquí están las reseñas publicadas en Go Magazine, que no sé por qué tengo tan olvidadas.

Publicada en ¿marzo?

Catherine Millet Celos
Anagrama

La mujer que desnudó la sexualidad desde su propia voz -o, como le gusta decir, desde su propio cuerpo- amplía y corrige su primera zambullida en un nuevo libro, que ha tardado un par de años en llegar; y eso puede tener que ver con que “Celos” (en el original, “Días de sufrimiento”) carece del “morbo”, de aquel “La vida sexual de Catherine M.”. Claro, los demonios interiores de la que fuera emperadora de la liberación sexual con signo cultureta y francés son menos aberrantes y más comunes: esa mujer con un comportamiento sexual límite, de campeonato, también tenía sentimientos. Era “normal”. Así que, le guste a ella o no, aquí aparece otra Millet, más madura, más cerebral, más autoconsciente incluso, y al mismo tiempo vale decir que está la misma: la de pluma directa e inteligente, la obsesa de las cuestiones visuales y la noción de espacio, la que utiliza modelos artísticos, formas reconocibles del universo abstracto y recreado para desandar sus propios pasos y presentar la realidad cruda, dolorosa, algo más dignificada. Y, ¿cuál es esa nueva Millet?: en el descenso al infierno de los celos, Millet también va a descubrir que toda su cultura a cuestas poco la ayudaba a entenderse. Se hace “fan” del “lugar común”. Entre dos aguas, el libro es un lúcido ensayo anclado en la psicología y el tratado artístico, y al mismo tiempo un excelente folletín. Lástima que, a ratos, parezca que cree necesario psicoanalizar a la “liberada sexual” que tanto nos hizo disfrutar antesdeayer.

Publicada en abril 2010:

F.G. Haghenbeck
Aliento a muerte
Salto de Página

Lanzarse al hoyo de los argumentos históricos, ubicando las obsesiones propias en un pasado más o menos remoto, en lugar de trabajar materiales del presente, puede ser tanto un escapismo como un campo de juego para la imaginación desatada. En una época en que México posee elementos de la realidad inspiradores de una narrativa tan fértil, darse al revisionismo en la novela, ¿no es frivolidad? F.G. Haghenbeck se va al México de 1868: final del imperio efímero de Maximiliano, europeos tratando de emular un régimen napoleónico al otro lado del Atlántico y todo el mundo revuelto en una guerra cuasi civil. Acercándose de puntillas a un costumbrismo de signo goyesco, procaz, lejos de la idealización, a través de una estructura montada como si fuera una “exposición” de cuadros y otras piezas artísticas, vamos entrando en una novela pulp con el trasfondo de una historia de venganza. Adrián Blanquet (ni hermoso ni bueno, como ninguno de los personajes) regresa a su ciudad a cobrarse todo lo que, en la confusión de la guerra, le han quitado. Destaca esa selección monstruosa de tipos y caracteres, que llena el relato de prostitutas siamesas, cocineros enanos, terratenientes obesos y sangre a borbotones. Si bien en las primeras partes cae en manierismos o descripciones arquetípicas, toda esa larga introducción parece quedarse como sostén para el desquiciamiento del relato que vendrá después, digno de ser puesto en viñetas. En algún momento, la novela se transformó en un caballo camino del infierno.

Publicada en mayo 2010:

Josan Hatero
La piel afilada (un bestiario de amantes)
Alfaguara

No me hablen de experimento: los experimentos explotan y éste está muy contenido. Me hubiese entrado mejor como enciclopedia. Desearía haber encontrado más riesgo, seguridad, saltos al vacío, altanería del intento de capturar el mundo (aunque sólo fuese como catálogo de amantes) en unas cuantas páginas. No me discutan: soy una amante "miope": nada podrá convencerme de que no me enamoro de aquello que no veo, que veo borroso. Sin embargo, me gusta este libro. Me gusta -es mi esencia- por lo que no es, por lo que no alcanzó a ser. El autor se esconde de la verdadera tarea, de la imperiosa tarea de imaginarnos. Estamos todos hechos un lío. No necesitábamos la constatación de que ahí afuera hay otros como nosotros: los testimonios de las "personas reales" entrevistadas no aportan nada a la literatura y acercan peligrosamente el "experimento" a un manual de autoayuda. Sin embargo, ahí está el bestiario. Afilados, narcolépticos, diferentes, santos, berlineses. Imposible sustraerse a la inclinación por vernos reflejados. Te vas a encontrar, y seguramente te vas a reflejar hermosamente descrito. Hay prolijosa documentación, variedades, pero también repeticiones o conceptos demasiado cercanos. Pero sobre todo hay dudas y no me gustan los amantes -ni los libros- dubitativos. Inventen ustedes, que son escritores, un mundo orgulloso de su esencia de mundo y que no tenga nada que deberle a nadie. Evite cuestionarse, que eso lo hará el lector atento y más que ninguno el pornógrafo.

Y publicada en junio 2010:

Pilar Adón
El mes más cruel
Impedimenta

En un libro de cuentos, es terriblemente complicado mantener la tensión suficiente en toda su extensión, y hacernos quedar ahí sin recurrir a fuegos artificiales -encandiladores, pero ilusorios-. Es cada día más frecuente cerrar un libro de cuentos con la sensación de que las maravillas, si están, se presentan retorcidas bajo los consejos del taller, como mujeres excesivamente maquilladas. Y sí, una sutil sensación de estafa. Terminado “El mes más cruel”, me digo: aquí debajo no hay más; todo está arriba, todo lo que se puede mostrar enseña su cara, todo está hecho de engañosas perspectivas, luces difusas, matices, sospechas, peligros. No hay certezas ni claridad posible. No hay explicaciones. Pienso que la autora ha llegado a la conclusión de que no se puede escribir de lo que no se conoce: y fundamentada en ese sano, terminal relativismo, nos enseña aquello que sus personajes ven y sienten. Sin escamotear información, sin narradores "listillos". La verdad es verdad porque está dentro de la literatura y Adón crea mundos deliciosamente bien armados, incontestables, autocontenidos, redondos. Y llego a esa conclusión no porque las historias sean de abrir la boca de pasmo, sino por el trabajo de cirugía sobre el lenguaje, la cuidadosa selección de palabras y el armado paulatino de frases y párrafos, un trabajo celoso sobre la sutileza, la connotación y el eco de las paredes nunca sólidas de los conceptos. Hay una búsqueda desencantada, pero tozuda, y eso me llena de entusiasmo.

martes, 11 de mayo de 2010

El perro de la casa de al lado


Arf, arf, arf
No es el perro, soy yo que no llego a todo.
Hoy publiqué esta cosita sobre ¿Fue él?, libro de Stefan Zweig, en notodo.com.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Salvaje

Siempre tengo más cosas que contar, me dejo datos, me falta tiempo para la antirreseña y el aporte.

Hoy sólo vengo a dejar el enlace a la crítica que va este mes en el número 152 de Qué Leer. Las teorías salvajes, de la escritora argentina Pola Oloixarac, es un libro-acontecimiento que va a hacer correr ríos de tinta. Pero más allá de la noticia y las urgencias, a mí me gustará reflexionar más sobre él. Se lo merece.

Las teorías salvajes llega estos días a las librerías. Mi crítica se puede leer en la revista (cómprenla, por favor) o aquí.

Y, y... si el mundo no nos es adverso, también tendremos a Pola Oloixarac invitada en el programa, ¿Quieres hacer el favor de leer esto, por favor?, dentro de poco.

jueves, 4 de marzo de 2010

Ordeno y mando

No quiero ser yo, no quiero ser yo, no quiero ser yo, no quiero ser yo, no quiero ser yo, no quiero ser yo.

Pero tampoco quiero ser Amélie Nothomb. La reseña es hoy portada en notodo.com

jueves, 18 de febrero de 2010

Welty


Dejo aquí la portada de mi reseña sobre La hija del optimista de Eudora Welty, ya en notodo.com. Que por pura coincidencia también (de otra manera contado) está hoy en Estado Crítico.

lunes, 15 de febrero de 2010

Noches de tránsito (reseña)


Mark Kozelek
Noches de tránsito
Los libros del Señor James

¿Quién de nuestros lectores no se estremece cuando rescata canciones como “Katy Song” o “Carry Me Ohio”? El cantautor surgido del medio oeste ha permanecido y desarrollado un cancionero de vértigo desde 1992. “Noches de tránsito” (publicado en 2002, completado con nuevos textos en 2008) es el esfuerzo de Kozelek por recopilar sus letras y es primera referencia de Los libros del Señor James, zaragozanos osados doblemente -por montar una editorial y hacerlo con un libro de canciones-. Impagables sus comentarios previos (se incluyen los dos prólogos), sus homenajes a Katy, a Mike, a novias y amigos, los rastros de las giras en las letras, la soledad, la amistad, el propio peso de escribir, lo extranjero, lo familiar, la nostalgia, el medio oeste, San Francisco, Londres, conciertos ante veinte personas. Todo eso está en sus poemas, elegantemente traducidos (el original al lado) por Ezequiel Martínez Llorente y un disco (“Find me, Ruben Olivares”) con directos de Mark en España. No se puede pedir más.

//Publicado en Go Magazine 108 febrero 2010//

domingo, 31 de enero de 2010

Silencio


La verdadera crítica se acerca a su objeto con la misma ternura con que un caníbal se guisaría un recién nacido
Walter Benjamin
"No tengo ningún interés en pasar a la leyenda / Ni en morder las flores mientras hago el amor"
Esclarecidos

Tanto miedo vertido. Escondido. Agazapado. Sacando los colmillos.

Hace ya varios años que hago críticas. Las publico en Go Magazine (tan breves que no se pueden llamar así) y en Qué Leer; hace pocos meses en Estado Crítico. Y aquí. Soy una completa advenediza en esto de la crítica, las letras las llevo en la sangre sin haber pasado por la susodicha facultad, pero vivo en el mundo y consumo y produzco cultura desde mi humilde rinconcito.

Soy una lectora concienzuda y sé que, incluso sin las bases que muchos tienen y no usan, aprendo según lo practico. Nacieron las antirreseñas para dialogar de una forma muy íntima con los libros, seccionar el qué vale (para mí, como creadora) y el qué no vale. Se puede estar en todos esos mundos sin desfallecer.

Criticar no se puede parecer a arrojar flores al paso de un desfile. Hay que coger ese desfile y destriparlo cuando no exponga más que globos rotos. Criticar no debe ser dar palmaditas en la espalda porque una noche tuviste que sentarte a cenar con el autor y ya le conoces las muecas. Hay que ponerse una lija en la mano y frotar muy fuerte el hombro.

Los que producen no pueden esperar que el mundo absorba sus productos sin contestarles. No se puede esperar el silencio. Cómplice. Cobarde. Constante. Criticar debe ser como follar: o se hace con pasión, a gritos, o no se hace.

El problema está en ese silencio (como ha dicho Elena sobre este cómic). Muchos esperan que la crítica baje la cabeza, borre las señales, se lama las heridas (como pensaron que haría Echevarría en aquel famoso caso). Los hemos (mal) acostumbrado al silencio y no a lo contrario. Callar es tan desastroso como mentir, poner una sonrisita formal, emitir el terrorífico "no está mal".

Me arrogo el derecho de hacer críticas negativas, cuando los productos atentan contra la inteligencia del lector/consumidor al que se dirige.

Mi primer novio: estuve casi cinco años con él. Para cuando terminé la relación, aquello era como la cuarta parte de mi vida. Recién en ese minuto mis amigos y familiares se acordaron de decirme que les parecía un sumo gilipollas. Es que no hay derecho.

//'Tú me quieres callada... Y yo quiero que grites' 'Que no me acaricies' dicen Esclarecidos. Benditos.//

Más: Nuestro último programa, dedicado a la Nueva crítica.
La bienvenida del Sr. Brea, a quien le he robado la cita de Benjamin.
Y esta entrada va para Demonios tus ojos (autor de la foto que quiero que sea portada de mi libro, del que espero durísimas críticas), R (único crítico que he tenido), Manolo, Ale y todos los estadistas.

jueves, 21 de enero de 2010

Mujer Invisible


Leí Invisible por encargo de notodo.com (ahora soy una colaboradora fija de la sección de libros), con la ceja levantada como últimamente me gusta leer. Paul Auster fue un favorito en otros tiempos míos de lectora, más lozanos, pero cuando me he acercado a las últimas novelas del neoyorquino siempre sentía que me estaba tomando un poco el pelo. Repitiendo patrones. Jugando al azar. A mí el azar en la ficción no me interesa nada de nada.

Bien. Ahí va la reseña que hice para notodo, que hoy es portada y se ve así de bonita.

miércoles, 20 de enero de 2010

Los Soprano forever (reseña)


Varios autores

Los Soprano forever

Errata Naturae


Primero la televisión succionó nuestras cabezas; después nos hizo pensar. Tras el reciente Los Simpson y la filosofía (Blackie Libros, 2009), Los Soprano forever es la propuesta de Errata Naturae para homenajear a nuestra serie de culto. Sería (hasta donde llegan mis noticias) el primero de este tipo nacido en una editorial española. ¿Se merece Los Soprano una colección de artículos reflexivos, provistos desde la pasión del fan a la vez que desde el análisis de orientación estética, psicológica y sociológica? ¿Gastar tinta y papel en la creación de David Chase como fenómeno de la nueva televisión, rizo final y dead end del cine negro? ¿Se merece que pensadores de nuestro mundo -audiovisual y real: Ivan de los Ríos, Peter H. Hare, Noël Carrol, Fernando Castro Flórez y otros- engarcen página tras página desentrañando el porqué del éxito de una serie realista sobre un gordo con depresión y tendencia a machacar cabezas, capo de una mafia de suburbio? Escucho vuestras voces: se merece más.


//Publicado en Go Magazine enero 2010//

lunes, 18 de enero de 2010

Wintersleep + The Maccabees + Editors (reseña)


Palacio Vistalegre (Madrid) 9/12/2009

“Primo Bill: Mi cuarta vez con Editors. Sé que en Birmingham será distinto. Pero se han desleído, como un café con demasiada leche. Ay, dónde se nos han ido. Aquel Tom Smith con tanto por decir, al que la frustración le hacía enorme y le dictaba grandiosos textos de desencanto y rabia. Nos han hecho ir hasta el último lugar del mundo para verlos otra vez (es una droga), pero... la legión de fans que se saben de memoria 'An End Has A Start' (2007) ha crecido una barbaridad, y ya no cabemos en las salas tradicionales. Menos mal que el disco nuevo apareció bien mezcladito con las grandiosas 'The Racing Rats' o 'Bones' (primo, ¿a que está ahí el sonido de 'October', por lo menos?). Una torre de sonido se fastidió y pararon (¡inverosímil!). Trataron de recalentar el ambiente, y se guardaron algunas de las mejores para el final ('Munich'). Pero a mí me subieron a una nube tormetonsa con 'Open Your Arms'. Quizá, quizá pueda perdonarles. Ellos debería saber que sus fans también son frágiles”.

//Mi primo Bill es real. La última vez que hablé con él, nuestro tema común fue los Editors. La foto con la que ilustro la reseña es del flickr de http://www.flickr.com/photos/u2005/. La reseña está publicada en la sección "Live" de Go Mag - enero 2010//

miércoles, 13 de enero de 2010

Carolink vs Care

En el número 150 (el de ahorita mismo, para inaugurar 2010) de la revista Qué Leer, se puede encontrar la crítica que firma servidora (con su pseudónimo "Carolina León", todo hay que explicarlo) acerca del último volumen de relatos de la catalana Care Santos. Allá por la página treinta y tantos (ver pdf quien lo desee).

Para mí, un estupendo libro que certifica tanto que Care es una narradora breve de alcurnia como que leer libros de cuentos en español, excitantes y deliciosos, es posible. También lo comenté, sin las constricciones de la maqueta, en el blog Estado Crítico.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Fin (reseña)

Fin
David Monteagudo
Acantilado

Nueve personajes delineados con cuatro detalles de su aspecto y formas de reacción. Relato de foco desnaturalizado, sin un solo asomo de empatía, como el que haría la más incruenta de las cámaras de seguridad, acerca de un encuentro de confusa causa. Peripecias que convergen en una noche en un refugio, especie de “bodas de plata” de otra noche “mágica” para aquellos personajes, ahora veinticinco años más viejos, incapaces de encontrar una buena excusa para aquella amistad de contornos desvaídos por el tiempo. Una pesada broma que todavía les escuece en las conciencias. Viejas rencillas y rencores que se destapan, mezquindades de adulto con problemas para encarar el fracaso, torpeza relacional, inmadurez sentimental, ¡frustración! Nueve desconocidos que se han dejado convencer en cierta fiesta y... un apagón. Ya pueden ver las estrellas y encontrarse con ellos mismos. En la primera aventura narrativa de David Monteagudo, trescientas cincuenta páginas saben a poco. Ni el autor sabe más que los personajes a los que maltrata, ni el lector se despega ni un momento de la ignorancia que a ellos acosa. Ha de seguir, dar la vuelta a la página, comenzar otro capítulo, exprimir los sentidos de cada nueva frase descriptiva, austera, ausente, incisiva de tan poco comprometida. Prosa sin brillantez, pero brillante. Es imperativo saber qué será de estos nueve, bajo esa desarmante amenaza que se los va comiendo. Apaguen sus televisores -dejen la serie de moda para después- y abran “Fin”.

//Publicado en Go Magazine 106 Diciembre 2009. Sobre el mismo libro, también escribí una crítica en este sitio, Estado Crítico.//

Kings of Convenience (crítica)


Kings of Convenience

Teatro Circo Price (Madrid) 1/11/2009


Se juntan dos talentos y salta la chispa. Se enlazan armonías y explotan corazones. Se plantan con actitud comunicativa y el fan los adora. Él, el fan, está en su derecho de deificar. ¿Qué les da, pues, ese sex appeal suyo?


Se traen a la telonera expresamente (Javiera Mena, a la que conocieron en una gira por Chile, es un astro pop en su país, aquí ya estamos tardando) y el mismísimo Erlend Øye sale a presentarla. Le dejan veinticinco minutos y un piano. No hay maniobra musical que pueda con la expectación de tener por fin sobre el escenario a los noruegos (nunca antes en Madrid). Las conversaciones y la impaciencia se comen su show. Y la sala (2500 almas) está a rebosar. Erlend y Eirik ocupan su lugar, con la impuntualidad necesaria para hacer brotar más ooohs y aaaahs. Entre bromas -ya les conocemos el carácter, uno va de entregado, el otro de introvertido- van dejando caer algunas de sus canciones más conocidas, entrelanzando con elegancia sus voces y sorteando la simplicidad instrumental con soltura. Hacen que los “lata-man” apaguen sus lucecitas y cuentan (Erlend) una anécdota sobre su vinculación con España: todos sabemos ahora que su tía abuela estaba reporteando en Madrid el día en que entraron las tropas franquistas. Dice sentirse bien de llegar a la ciudad “ahora que ya no hay guerra”. Mas aaaays.


Para una segunda parte, invitan al escenario a dos músicos más (violinista y bajista), y entre los cuatro el show pierde intimidad pero gana en ímpetu. Las evoluciones del chico del violín arrancan aplausos por sí solas y ellos están entre felices e incrédulos con la ola de amor que les llega desde abajo. Navegan en aquel mar de admiración -sólo un poco menos cálida con las canciones del álbum nuevo, pero deleitosa con las ya clásicas ('Stay Out of Trouble'). Más allá de si suenan o no a otra pareja de cantantes-guitarristas de hace varias décadas, lo de Kings of Convenience en directo es una entrega con revulsivo. Cuanta más generosidad, más líquido se vuelve su público.


//Publicado en Go Magazine 106 Diciembre 2009//

domingo, 11 de octubre de 2009

Dissipatio humani generis (reseña)


Dissipatio humani generis
Guido Morselli
Laetoli

La “desaparición del género humano”: admítelo, has fantaseado con ello muchas veces. Aunque posiblemente no se te ha ocurrido que pudiera quedar atrás una sola persona. El personaje narrador de “Dissipatio humani generis” ha decidido quitarse la vida antes de cumplir cuarenta años. Se interna en una cueva para arrojarse al lago pero en la madrugada se arrepiente. Cuando regresa, el mundo se ha vaciado de personas, los humanos se han evaporado y queda toda su industria atrás, exacerbada de sentido. Se enfrenta entonces a su nueva situación: esa soledad, soñada tantas veces, arrastra la grandeza de convertirlo en único portavoz del fin de la especie y la miseria de no tener a quien contárselo. En medio de las torpes estrategias de subsistencia, está el diálogo con una realidad bruta, la necesidad de adaptación, el miedo, la constatación de la ausencia de Historia, la desintegración progresiva de la individualidad -ahora que sólo hay un individuo- y un turbio descenso a las capas bajas de la conciencia. No es una narración cómoda, no está vertebrada, se engancha al género diario, con toda su fragmentación, al mismo tiempo que al ensayo, con la psicología y la sociología como ingredientes; la cultura acumulada durante años como gesto cada hora más absurdo. La fábula escatológica del italiano, apenas degustado en nuestro país, es, además de provechosa para cualquiera, una de esas perlas imperdibles para los que indagamos tenazmente en lecturas rellenas de intelectualidad y morbo.

//Publicada en Go Magazine Octubre 2009//

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Suite 101 vs Qué Leer 147

Me resisto a renunciar al verano. Mientras lloraba como una magdalena, también aprendí a disfrutar de mi llanto. En el trabajo, que es de lo que se habla aquí, se me iban las fuentes de ingresos de vacaciones, pero encontré un sitio donde, en vez de dormir, trabajaba a escondidas. Los chicos de Suite 101 desembarcaban en septiembre para la comunidad latinoamericana y me dejaron ser uno de sus colaboradores en la sombra de la web beta.

Éste el sitio original, canadiense. Aquí, desde hace pocos días (que ya estoy tardando en contarlo) puede verse la edición en español. Participamos con artículos originales, sobre todos los temas posibles, y mantenemos la autoría de ellos a cambio de cobrar, eventualmente, por los clicks que los usuarios realicen en los anuncios.

Un modelo extraño pero en el que me embarqué con ganas de: 1) escribir mucho. 2) retarme a mí misma en ese periodo oscuro. 3) utilizar las posibilidades que el medio me daba. 4) ganar mucho dinero.

Por lo que sé, mis artículos difícilmente me darán buenas retribuciones. Intento salirme de mis habituales ítems culturales, pero no me resulta fácil escribir sobre consejos de belleza o prácticas aberrantes de sexo. Los días se están poniendo más oscuros, en lo que a clima se refiere, y yo he tenido que parar las colaboraciones pero seguiré en ellas en la medida que el resto de cosas me lo permita. Todos los artículos que alcancé a escribir este verano están en este link.

Y apareció el otoño con su temporada voraz y algunas cosas han empezado a caer sobre mí en forma de encargo. Uno que, como todos, recibí e hice con mucho cariño es la crítica de Matar en Barcelona, que supone mi regreso después de varios meses a Qué Leer.

El libro se defiende solo. Pero me salió así de entusiasta porque: 1) soy una entusiasta, que en el siglo XVII quería decir fanático, es decir, el proto-fan. 2) lo disfruté, con las cuatro neuronas críticas que tengo, como una cochina. 3) los cuentos son en 80% muy recomendables y en un 20% altamente disfrutables. 4) la curiosa transparencia con la que el lector es enganchado en estas ficciones-basadas-en-hechos-reales, una como pregnancia de tela de araña que es muy, pero que muy deliciosa. Y por todas las cosas que cuento en la crítica.

Así que en la recientemente aparecida Qué Leer 147 -y subiendo desde la página 10 a la tercera de la sección críticas- se puede leer esto que enlazo aquí. Matar en Barcelona visto por Carolina León.

martes, 29 de septiembre de 2009

Postdatas desde el bar

Te he escrito una carta hoy en el bar, entregada por primera vez en la semana al tiempo para mí misma y, ya ves, te lo entrego a ti. Pero el tiempo se ha ido por los tubos de cerveza y la carta a la papelera. Sólo te dejo las postdatas.

Ps1. No alucines. Hasta este segundo, no he pensado en ti ni un solo minuto al día.

Ps2. Mi situación actual se llama ilusión y se llama precariedad. Incertidumbre. Una sañosa porfía entre lo que mi alma anhela y lo que puede tener aquí y ahora.

Ps3. Por mucho que te ame, este trabajo es ahora mucho más importante. Ya sabes lo que dice mi filósofa, ésa que tú desprecias tanto: "todo es trabajo".

Ps4. Nada parecía más importante en aquel momento. Mi vida estragada, el sol y el calor de julio, raciones de papas bravas que no toco, la compañía de la gente preciosa que me ayuda a dejar de sentirme un desecho o el resultado de un vómito de una comilona sin hambre. Entonces, ella pronuncia las palabras. "¿Quieres hacer un programa de radio conmigo? ¿Un programa sobre libros?" "Radio" ya me sonaba a anacronía. Y "radio de libros" a locura maniática. Dije "sí" sin dudar.

Ya llevamos tres programas y no me lo creo. No se trata de nervios, no es excitación básica, de ésa en la que un cuerpo se electriza de deseo sin saber qué desea realmente. Hablar, tú sabes cuánto me gusta hablar, pero no emitir palabras como hice en otros años, sin sintonía, sin complicidad. Hablar como Dios manda. Conversación mediante, y Zeus dando latigazos.

Ps5. He fantaseado con matar. Desde aquel día, una como corriente eléctrica invade mis manos en los momentos más inesperados. Todo el tiempo leo las páginas de sucesos, me informo, me interrogo acerca de los mejores métodos. Si otros pudieron... La infamia es alquimia. Es decir, lo que toca lo convierte en mierda.

Un libro cayó en mis manos estos días y me lo bebí. Mira la crítica que ha aparecido hoy mismo en la prensa especializada, ésa que tú detestas. Si te gusta o te interesa, no te molestes: no te lo voy a prestar.

Ps6. Siempre estabas diciéndome que ellos podían, pero que yo no. Ellos pueden, tú no. No tienes resolución, te falta energía, careces de disciplina y auténticas ganas. "¿Quieres hacerlo? ¡Hazlo!", como obligándome a dejarte en paz. Eso soy ahora.

No dejaré que nadie vuelva a poner en duda mi poder. Ya he terminado mi primer libro y es sólo mío. Justicia es justicia. Y nunca sabrás qué te escribí en la carta ésa, que se pudre de a poquito en la papelera del bar.

/Ficción basada en hechos, pero poquito./