miércoles, 24 de febrero de 2010

Clevenger


Manual del contorsionista. Craig Clevenger. Alpha Decay, 2009. O cómo luchar contra el horizonte que pinta una celda blanca y unas correas, la amenaza detrás de toda "rareza" del individuo. Quiero decir más cosas de este libro, pero de momento sólo puedo contar que hoy es el tema de mi reseña, portada en notodo.com

martes, 23 de febrero de 2010

Idilio


Lo mío con 20 minutos viene de haber conocido a una persona del equipo hace ya tiempo, cuando comenzaba a ofrecerme seriamente en colaboraciones dispersas por publicaciones de todo tipo. No me valía con tener una hija de cinco años y un bebé de meses. Yo quería hacer.

Es esa persona la responsable de que me haya tocado una pequeña participación en un "especial", celebración del 10 aniversario del periódico, que se puede recoger hoy en los puntos de distribución del diario. No he dejado de preguntarme, mientras duró su preparación, si no podrían hacer los encargos que a mí me hicieron a alguno de los muchos que han sido despedidos de la plantilla. Todo el mundo sabe cómo está el patio del periodismo.

(También me contestaba: muchos "despedidos" no tienen necesidad de correr tras los trabajos, a veces realmente "migajillas", no es el caso, que se dejan al colaborador).

Puedo decir que, como nunca he trabajado en una redacción, aquí he tenido que recabar nuevas experiencias (como conté en esta entrada). También puedo decir que, hasta donde yo sé, nunca había contado mi trabajo con una difusión tan grande. Pensaba, mientras se me helaban las manos recorriendo el centro de Madrid y solicitando opiniones a los transeúntes..: ¡esto va a ser lo más parecido a la sensación del escritor que se encuentra, en un transporte público cualquiera, con un lector o lectora enfrascado en su libro! ¡Podré ir en el metro y ver cómo los sufridos y madrugadores disfrutan con mi trabajo y el de los demás! Porque me consta que un montón de gente ha tenido parte y ha arrimado el hombro para que esto saliera.

En cambio: he ido a mi parada de metro y he pedido dos ejemplares (uno para mamá, claro). He entrado en una cafetería. Llego allí sonriendo porque el señor de la cazadora de cuero verdoso está ojeando el "especial". Me paro allí, a su lado. Mientras abro mi especial y pido un café, el señor imitación jabalí ha doblado en cuatro el cuadernillo ("¡qué bien, se lo va a llevar!") y lo ha tirado a la papelera, a sus pies.

(Ahora sé, no cómo se siente el escritor en su turbia imaginación autobombística, sino cómo se sienten todos los que trabajan en el diario al pasear por un vestíbulo de páginas impresas flotantes).

Quien no pueda encontrarlo en papel (a estas horas del día, poco quedará), lo puede revisar online, aquí. Hay diez grandes reportajes (inmigración, sociedad del miedo, tecnología y ciencia, cultura, nuevas familias...) para tratar de pintar un cuadro sobre los diez años de cambios, desde la existencia de 20 minutos.

Mi grano de arena está en las encuestas a famosos.

El reportaje de los repartidores (¡gracias por ser tan majos!): en el papel se ve mucho más bonito, tengo que admitir.

Y las preguntas en la calle. Las diez, como ya expliqué. Están repartidas por los diferentes temas del especial, impreso, pero también están en estos videos.

Un idilio es siempre algo breve, intenso, sólo a veces hermoso. A mí me gusto mucho éste.

jueves, 18 de febrero de 2010

Welty


Dejo aquí la portada de mi reseña sobre La hija del optimista de Eudora Welty, ya en notodo.com. Que por pura coincidencia también (de otra manera contado) está hoy en Estado Crítico.

lunes, 15 de febrero de 2010

Noches de tránsito (reseña)


Mark Kozelek
Noches de tránsito
Los libros del Señor James

¿Quién de nuestros lectores no se estremece cuando rescata canciones como “Katy Song” o “Carry Me Ohio”? El cantautor surgido del medio oeste ha permanecido y desarrollado un cancionero de vértigo desde 1992. “Noches de tránsito” (publicado en 2002, completado con nuevos textos en 2008) es el esfuerzo de Kozelek por recopilar sus letras y es primera referencia de Los libros del Señor James, zaragozanos osados doblemente -por montar una editorial y hacerlo con un libro de canciones-. Impagables sus comentarios previos (se incluyen los dos prólogos), sus homenajes a Katy, a Mike, a novias y amigos, los rastros de las giras en las letras, la soledad, la amistad, el propio peso de escribir, lo extranjero, lo familiar, la nostalgia, el medio oeste, San Francisco, Londres, conciertos ante veinte personas. Todo eso está en sus poemas, elegantemente traducidos (el original al lado) por Ezequiel Martínez Llorente y un disco (“Find me, Ruben Olivares”) con directos de Mark en España. No se puede pedir más.

//Publicado en Go Magazine 108 febrero 2010//

lunes, 8 de febrero de 2010

No hay nombres

Hace quince días, la que curiosamente fue nuestra última cita, contuvo una de mis habituales bromas sobre el asunto:
"¡Claro que voy a escribir sobre lo nuestro, ¿qué te esperabas?"
Estabas furioso, pero terminamos la cena, civilizadamente, y también follamos, religiosamente.
No me has llamado en dos semanas. Lo dejé en tus manos, algo olía raro.
No pude dormir, una de estas noches, y tecleé medio en sueños un SMS: "No te preocupes. No doy nombres".
Silencio otra vez.
Me pregunto qué fue. Un sentimiento de marioneta con corazón atrapada en mis ficciones u otro de anonimato impuesto al ego. Ay, qué duda.