sábado, 27 de agosto de 2011

Vacaciones ficción


Toda vacación es un asunto que compete a la ficción, no a la realidad.

Desde el momento en que estableces un tiempo comprado (o usurpado a costa de tus finanzas) a la rutina; desde el momento en que decides generar (o te generan, a golpe de talón) un paréntesis en los días, sus rutinas y obligaciones. La burbuja se instala como si abrieras una sima en la realidad, un vídeojuego, un universo alternativo en el cual es posible sentarse en torno a una hoguera para escuchar un cuento maravilloso tras otro.

No para otra cosa son las vacaciones. Las vacaciones son el tiempo de la ficción. Quieras o no quieras rodearte de ellas.

La mediavida que llevamos no puede ni de lejos competir con la maravilla destilada que hay en una narración / que hay en una vacación.

Mírate a ti mismo antes de salir. Mírate después. No eres el mismo, la misma, en serio quieres ser otra, el solo desplazamiento obra el milagro. Partes a un lugar donde nadie sabe quién eres en realidad. Donde nadie va a pedirte cuentas por lo que dejas sin hacer, por lo que no contestaste.

Una gran parte del esfuerzo de esa vacación consiste en impostar. Impostar que puedes pagarte ese viaje, a priori. Impostar que ése es el viaje que sin duda quieres, como segunda mentira. Impostar que allí y sólo allí vives esos días como si fuese el paraíso, ya se trate de una habitación de tres estrellas es un resort de Cancún o un alojamieto rural en Las Hurdes.

Según la configuración de esa vacación -designada/diseñada- el relato será más fuerte, más perviviente, o sobreviviente a secas. Tal cual una buena historia contada al raso, bajo las estrellas, la narrativa de la vacación podrá instalarse virgen y plantar semillas para mantenerse un rato en el magma rutinario, lobotomizador del curso escolar. La vacación como píldora -ni azul, ni roja- para habitar en otra matrix, diferente pero igual, de la que te acoge el resto del año. La vacación como ticket dorado para una función exclusiva -de 3 días o 3 semanas-, directamente inoculada a tus sentidos.

La vacación es silente. Te necesita. La vacación compete a tus habilidades como organizador de salidas turísticas o a tu ciega confianza en un tour-operador, el mayor mago posible sobre la tierra (fuera de los vídeo-djs). En uno y otro caso, tú y los demás esperamos que esa vacación, esa bisagra, ese transcurso, ese símil sumergido de la vida en el Olimpo, pueda ser narrado.

A mí me basta habitualmente con la narración privada. Cuando contaba 10 o 12 años, en mi lugar de vacaciones habitual, el pueblo de la abuela, jugaba a sentarme en las piedras manchadas de azufre del río Odiel, y creer que era una diosa (del Olimpo) que podía servirse miel y ambrosía sin cesar, directamente de los recovecos que el mismo agua había horadado en las piedras.

De mis siete días comprados de vacación, recuerdo una playa compartida, pero prácticamente mía a partir de las 8pm. Recuerdo unos cuantos hábitos que acoges en las primeras 24 horas como te agarrarías a las tablas de una balsa (pedir un galão para desayunar, solicitar una caneca en la barra al atardecer, aparecerte antes de las nueve en las duchas para no sufrir las colas, acostumbrarte al grito de "Bolinhas, bolinhas" desde temprano en la mañana hasta última hora de la tarde...). Recuerdo unos ojos azules con profusión de pestañas que me despidieron tras siete días en un lugar en el que nadie sabía mi nombre propio.

Toda vacación está abocada a convertirse en una reunión de cuentacuentos milagrosos. Podemos soportar con sonrisa estólida la narración de los que tuvieron suficiente dinero o sangre fría para comprarse un mes en Veracruz o en Tánger. Podemos soportar la historia del ligoteo de verano de la amiga que no termina de sentar cabeza (o que, merced a la ficción, su vacación la convirtió en mercancía). Podemos escuchar en los próximos meses docenas de cuentos, de narraciones, de historias.

Aunque ninguna nos dejará tan satisfechos, tan lozanos, tan creativos como nuestra propia narración.

Por supuesto, esta entrada fue creada para hacer mi propia ficción.

sábado, 20 de agosto de 2011

Esconded las carteras


En estas semanas de duro verano -en todos los sentidos imaginables-, poco he hecho de productivo salvo lo estrictamente necesario. Ah, y un par de colaboraciones que salen de la tónica de las reseñas literarias.

He huído, estratégicamente, de Madrid durante los días de la visita paypal. Antes de eso, tuve noticia de un fanzine que se estaba preparando, vía Reinohueco, inspirado por los milloncejos que nos costaba (que nos está costando) la cumbre pastoral y todo este circo incongruente y desmedido. Como otras personas, pasé una pequeña colaboración a la iniciativa. Ahora ya está listo para ser disfrutado.

Esconded las carteras que viene el Papa.

Es fotocopiado al estilo de los antiguos fanzines, y para solicitar ejemplares, escribid a:
escondedlascarterasquevienelpapa@yahoo.es

Mi pequeño aporte está realizado a partir de un dibujo que hicimos mi hija Valentina y yo hace bastante tiempo. Me permito publicarla en baja calidad, me apetece mucho compartirla.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Plaza tomada

"Nos gustaba la casa porque aparte de espaciosa y antigua (hoy que las casas antiguas sucumben a la más ventajosa liquidación de sus materiales) guardaba los recuerdos de nuestros bisabuelos, el abuelo paterno, nuestros padres y toda la infancia"
Julio Cortázar, Casa tomada
No sé la hora exacta. Hacia las 20 h., éste era el aspecto de la Puerta del Sol (vía @phierrecom @chalamanch)

Plaza tomada
Nos gustaba esta plaza porque, aparte de espaciosa y tradicional y con sonidos de campanas cada hora (hoy, que las plazas antiguas sucumben a la más ventajosa extorsión y privatización del espacio público y sus áreas susceptibles de publicidad y mercadeo) guardaba los recuerdos de una revolución que comenzó el 15 de mayo de 2011 y llegó a dejar una placa conmemorativa a los pies de Carlos III, el guardián de nuestra dignidad, lo máximo a que puede aspirar un rey de piedra de otro siglo.

Nos gustaba esta plaza porque la hicimos símbolo, centro de encuentro, ágora de pensamiento, intercambio y reflexión. La hicimos, entre todxs, el principio de un despertar.

Pero nos la tomaron, con toda la violencia del mundo, con un centenar o más de fantasmas armados que mentían a la ciudadanía: "Zona de seguridad". A diferencia de nosotrxs, los fantasmas no la compartirían con nadie más.

Nos gustaba esta plaza, y fuimos al asalto del resto de la ciudad. Estábamos con lo puesto. Antes de alejarnos de allí no sentimos lástima, ni enojo, ni siquiera miedo. Era nuestra manera de retarlos, por ver si eran capaces, los fantasmas, de tomarnos la ciudad entera.


sábado, 30 de julio de 2011

Ya estamos otra vez

El Cultural. 29/07/2011. Malas noticias. No se ha muerto nadie. Sigue muerta la crítica cultural de género. 15 blogs "literarios", esto es, de crítica y reflexión sobre literatura, se nos dice que son los mejores. 15 escritores y sus "bitácoras" (horror de palabra). Todos hombres.

Hay muchas más cosas que se pueden desenmarañar de una lista así que es, además, ejemplo de "canonización" a la que los suplementos culturales son tan adictos. Han existido agitados y sanos debates en otros espacios. De hecho, estaba a punto de dejar enterrados estos apuntes porque ya se ha hablado mucho. Pero no, oiga usted, mientras pueda y no me vaya nada en ello, no me callo. La única cosa que me parece verdaderamente criticable es la ausencia de mujeres.

La paridad (otra feísima palabra) es un esfuerzo arrealístico de signo buenrrollista. De eso no quiero. Ahora, esto otro también es arrealista. ¿No existe ninguna mujer escritora y bloguera que pueda estar en la misma lista? Intentemos conocer, por deducción, los criterios: que sean blogs de escritores con libro (creo que todos los autores son publicados); que sean de crítica, parece ser, aunque no sea estrictamente literaria; ¿que los escriban hombres?

Después he sabido que la lista se confeccionó consultando previamente a unas veinte personas del mundo de las letras "en español". Y algunos de ellos se han defendido: "Yo voté a mujeres". Pues no se ha colado ni una. También: "Pues son dos mujeres, directora del suplemento y directora de libros", aunque ese argumento sinceramente no dice nada, salvo de la, otra vez, ausencia de la crítica con perspectiva de género en toda nuestra cultura.

El caso es que dentro de esos estrechos márgenes que parece revelar la lista, no se me ocurren a priori blogs de mujeres. He tenido que pensar y expurgar. Pienso en bloggers fabulosamente críticas con su entorno cultural, pero no tienen libro publicado. Pienso en mujeres "de las letras" impresas y mantienen blogs de intimidad, de diario, de creación poética, pero no de crítica. Pienso en mujeres-guadiana que abren un blog y lo cierran y abren otro y tal cual. Pienso, pienso, pienso...

Pienso en mi mismo lugar. No voy a hacer el conteo, somos muy pocas mujeres haciendo crítica literaria en las revistas, suplementos, medios de cualquier tipo. En el blog colectivo de crítica en el que participo somos más de catorce, sólo yo soy tía. Y no es porque lo quiera así.

Elvira Navarro, en su muro, enfoca la cuestión desde otro ángulo: no estamos porque no somos, y es responsabilidad nuestra ser. Me gustaría estar de acuerdo con ella. Y desmontar para siempre el victimismo, la indolencia, el silencio, la confraternización, la dependencia de criterio, la tendencia al dejarse llevar y a aplacar el enfrentamiento.

Tendría que recoger aquí algunas notas de Un cuarto propio conectado de Remedios Zafra, que recomiendo mucho, y en el que se admite que tenemos ahora un acceso inimaginable, mujeres y todos, a espacios de creación, colectivización del conocimiento y consumo de cultura como no habíamos tenido antes. Pero no se puede ser tan inocente como para suponer que estos espacios, y dentro de Internet los blogs, por ser libres, gratuitos y distribuidos pueden ser de todos de manera igualitaria.

Ok, es responsabilidad nuestra no asumir un espacio crítico, no creernos con la voz grande, poderosa, categórica de los que destripan obras en la red y propagan su opinión. Pongamos una sola traba al razonamiento de E.N.: ¿Qué hay, por ejemplo, de las condiciones de producción? ¿Están hombres y mujeres en las mismas? Partiendo de que "no se recibe absolutamente nada" por escribir un blog (en la lista hay varios que son pagados por medios), alimentar uno de estos espacios implica un gasto de tiempo y energía, ¿a qué se lo dedican ellas si no están haciendo blogs de crítica?

La invisibilización se produce a muchos niveles, y el de la autocensura no es el menor. Llevo haciendo crítica desde hace mucho. A nadie le pedí permiso. Pero, sinceramente, hay muchos días en que me dan muchas ganas de callarme. No sé si será cuestión de género, desde luego sí de carácter, el que no me apetezca hacerme enemigos y llevarme puyas grandiosas (insultos personales también) tanto si doy sopapo como si opino bien de un libro.

He llegado a una conclusión de ayer a hoy: la lista no tiene un problema por los votos de las personas consultadas, ni lo tiene por el criterio editorial de las directoras, ni por la tendencia de ese medio a canonizar a su alrededor. Lo tiene porque la sociedad lo tiene y seguimos sin plantearnos debidamente ciertas evidencias.

Anexo_Actualización 31_07_2011
No puse mis blogs aposta. Primero, porque mi criterio, autónomo, no es equivalente al de 34 consultados. Segundo, porque no me interesa hacer un canon: soy una lectora de blogs arbitraria y dispersa. Tercero, porque me gusta que todos descubramos por nosotros mismos. Y, finalmente, porque dentro de esos criterios que se pueden inferir de la dichosa lista, no encontraba mis propios ejemplos: esto es, mujeres autoras publicadas y, solitas, constantes con un blog (de creación y crítica).

He aquí algunos de los blogs que son referente para mí (no estrictamente literatura, sí cultura, y muchas más cosas; algunas de éstas son, además, pioneras en los blogs en España)
Petite Claudine
Elena Cabrera
Preescolar
Vidas de santos
Reinohueco

He aquí otros, que abarcan temas como la creatividad, la escritura, los procesos de (auto)edición y más; algunos de estos blogs son estrictamente de creación, y algunos han llegado hasta mí a raíz de la dichosa lista (se admiten incorporaciones):
Claudia Apablaza
Silvia Nanclares
Luna Miguel
Cristina Rivera
Cristina Morano
Jara Calles
Noemi Guzik

Por otro lado hay montones de blogs interesantísimos que no responden a un solo autorx, son colectivos:
Libro de Notas
La tormenta en un vaso
Estado Crítico
Afterpost (dormitando, al parecer)
Butano popular
Mamajuana

En casi todos ellos hay colaboradoras, aunque la proporción no sea muy grande. Es interesante observar que la reciente revista Mamajuana, compuesta en su mayoría por gente muy joven, es en donde más mujeres hay.

Insisto en que hay un problema de criterio; como individualidades están, no son muy leídas, no son consideradas, y son por tanto poco "influyentes" (a los ojos del mundo, y ése es el daño que las listas de este tipo hacen). Por último, y creo que también importa, a mí me parecen estupendos algunos de los blogs de la lista, pero la mayoría son una trasposición a la pantalla de columnas de opinión, que ni siquiera incorporan hiperenlaces.

jueves, 28 de julio de 2011

Creatividad

Primero esto



Y luego esto