martes, 8 de diciembre de 2009

Mexican women

Leave home
Blood becomes a foreign substance
And see it as you let it dry


Hace semanas que empiezo y abandono este post. Mientras, también en estas semanas, recupero un viejo disco de mi discoteca, uno de esos que son como las almohadas usadas desde la niñez, cómodos y ajados, desvencijados, familiares y tranquilos como aquello en lo que uno mismo se ha convertido. Mientras, escribo otras cosas, que no se han de publicar emitiendo un click sobre el botón "Publicar"; y que, quizá, algún día llevarán su propio camino hacia el botón mágico.

Throwing Muses y Kristin Hersh son una obsesión recurrente en mí. Regreso a sus canciones siempre, ya pasen dos semanas o dos años, y redescubro temas que siempre estuvieron allí y a mí me toca ahora señalar como importantes. Eso pasa con esa canción, con Mexican Women, de donde saco las frases del encabezamiento.

En uno de los libros más lúcidos y emocionantes que me ha tocado leer en las pasadas semanas -antes de que me diera por escuchar compulsivamente este disco- se puede pasar por todos sus párrafos y subrayar barbaridades hermosas y verdaderas. Como, por ejemplo, ésta:
"A las brujas las quemaron en la hoguera, en toda Nueva Inglaterra, sólo por culpa del amor, sólo porque llevaban el aura del deseo satisfecho".
Es bárbara y hermosa en el contexto de una novela dedicada a amar. A relatar la deflagración causada por el amor más bestial. Pero lo que no sabía Smart, que tenía este aspecto años después de escribir En Grand Central Station me senté y lloré,

... es que me daría una de las citas que podrían encabezar una de las tres partes de mi nuevo libro. O de mi libro, como se ha de decir cuando no se tiene otro.

Su frase, además, me habla de otros sentidos. Algo que se viene cuadrando desde hace mucho tiempo. Aquél me prestó una película, aquél otro me recomendó una canción. Todo me habla en el mismo idioma, pero es uno que adquiere frases y giros nuevos por momentos, sólo para mis oídos.

Este post, que se llama hoy Mexican Women, y que se quiere referir (aunque el topic no estuviese ahí cuando Kristin escribió la canción) a todas esas mujeres masacradas en aras de no sé qué sinrazón, presentes en unos cuantos libros que debo leer con urgencia, se debería haber llamado Marte Herlof.

Hay un viejo amigo del que no sé nada hace semanas. Antes, al menos, podía espiar que él me espiaba. No sé cómo decirle que quiero saber de él.

Marte Herlof es un personaje secundario de una película impresionante, Vredens Dag o, como se la conoce aquí, Dies Irae. Pero, como pasa en otras películas de Carl Theodor Dreyer, es un secundario el que hace arrancar la acción, aunque luego pase el testigo a los demás.

Había oído hablar mucho de esta película en mis años de facultad, y había leído que su tema era la brujería. No, no, no, nada de eso. El que me venga con que es un filme sobre las brujas del siglo XVI le arrojo mi colección de Throwing Muses a la cabeza. Es una de las películas más radicalmente feministas y comprometidas con el amor que me ha tocado ver jamás.

Ahí está Marte Herlof (a la que he cercenado el sabueso clérigo que la interroga en el mismo fotograma gracias al photoshop). Una vieja despojada de todo, y de su última dignidad en forma de prenda de ropa, suplicando por su vida. Una mujer que, cuando desearía pasar tranquilos sus últimos años, es llevada a interrogatorios, vejada y conducida a la hoguera. Esa mujer y su desnudez conforman una de las imágenes más patéticas que me ha tocado ver en una pantalla.

Luego está, por supuesto, Ana. Ana, la protagonista de Dies Irae, que podría ser Elizabeth, que podría ser yo misma, o la protagonista de Anticristo. Casada con el pastor del pueblo, Ana es una mujer joven que arde por dentro de deseo. El pastor tiene un hijo. Él es el objeto inobjetable de los deseos de la mujer, y por eso Ana, por conseguir lo que desea, será acusada también de bruja.

Por conseguir lo que la completa. Luego está Charlotte Gainsbourg.


A quien le arrebatan todo. "Ella" sucumbe al dolor a una pérdida muy honda y arrastra a "Él" a las tinieblas de su alma, al tiempo que "Él" pretende salvarla.

Aún no entiendo bien, del todo, por qué Anticristo está dedicada a Tarkovsky. Quizá por el personaje, magnético, de Hari, el fantasma-imagen-proyección-sombra que le entrega Solaris al profesor Kris Kelvin. Hari es otro personaje tentador, grandioso en su capacidad de amar y de absorber, como un gigantesco planeta con una tremenda fuerza de gravedad, lo que a sus inmediaciones se acerca. Hari no tiene conciencia ni inteligencia ni sensaciones, ella toda es amor, es un fantasma de amor, y se trata de quitar la vida, ese fantasma (el apelativo es lo de menos, bruja es lo más común), cuando el doctor Kris se le aleja veinte metros.


Debe ser por eso que es tan difícil encontrar una imagen en internet que muestre a Hari sola.

Qué mierdas vamos a querer estar solas. Ni ser maltratadas. Ni ser malqueridas. Ni ser malditas. Ni ser mal...

Kristin y yo. Hari y yo. Ana y yo. Marte y yo. Todas ellas podrían ser mujeres mexicanas. Hoy son el tema de mi libro.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Percusión contemporánea


Después de muchos meses desde el minuto en que pensé en el tema de este artículo, después de varios atrasos y de muchas entrevistas bonitas y placenteras, después de haber conocido a Miquel Bernat, a Juanjo Guillem y a todos estos músicos dedicados al arte sonoro de nuestro tiempo, por fin, cerramos el año editorial junto a la revista Calle 20 con esta colaboración. La percusión en España está ahí para ser escuchada.

La revista está en plena distribución por locales de Madrid, Barcelona, Valencia y alguna otra ciudad. El repor se puede leer todo él aquí.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Aportajismo

Tanto por escribir. Tanto por anotar. Tanto por desarrollar. Varios borradores esperándome con la ceja enarcada, diciéndome con su sonrisa "¿cuándo te metes conmigo, nena?". Sí, si estoy perra, es porque mis esfuerzos están puestos en no sucumbir. No perecer a esta situación que yo sola me he buscado. Demasiado complicado todo. Casi a punto de desestimar que ser periodista sea una forma de ganarse la vida. Quizá sea una forma de hacer la vida, pero no de ganársela.

Mientras tanto, preparo mano a mano el programa de esta noche. Elena y yo nos encontramos en el estudio de Radio Carcoma con un invitado, Robert Juan-Cantavella, que ha tomado la voz de un periodista ficticio, o de un ficcional reportajista, que se empeña en una búsqueda de El Dorado, un paseo suicida por Marina D'Or (Oropesa del Mar, Castellón) y un recorrido aún más suicidia por el V Encuentro de la Familia, en Valencia, 2006. El resultado está en su novela-aportaje (Mondadori, 2008).

El género aportaje lo acuña este escritor, o su alter ego, Trebor Escargot, y se refiere a un reportaje sin posibilidad de certeza. Periodismo impuro. Falacia periodística. Presencia de la invención y ausencia de veracidad. Sospecha constante, cejas enarcadas otra vez. Vamos, que da igual que lo contado haya o no sucedido. Todo debe estar dentro del texto. Entonces es verdad.

Lo complicado del asunto -a una novela no se le pide que sea verdadera- es que este género, sin haberlo premeditado, está muy a menudo en la prensa diaria. Más de lo que creemos.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Según en qué contextos


Ejem. Una nueva pieza sobre el libro de Gabriela Wiener es hoy portada en notodo.com. No creo que haya muchas más, con este libro maravilloso al menos. Escribí mi antirreseña. Hice una crítica en Estado Crítico. Le hicimos una entrevista que difundimos en nuestro último programa. Son fragmentos de un todo.

Aunque sólo cobre la mitad de las cosas que hago y no tenga ni una noche libre al mes, como freelance estoy últimamente más contenta que nunca. Pero me siento un poco enterradora.

No voy a explicar más que esto. Si desempeño mi trabajo bien, ¿no estoy dando oportunidad al empleador para que se deshaga de un redactor de plantilla?

martes, 17 de noviembre de 2009

Más trabajos del fin del mundo


Ya era hora (para mí, que la he recibido hoy) de poder ver la entrevista escrita a Yuri Herrera. Sale en la Go Magazine de noviembre (105). Aquí la ofrezco (pdf enlazado en la imagen), para quien tenga curiosidad en leer más de lo que sabe decir este escritor mexicano.

De su propia voz, se le puede escuchar en los trocitos que emitimos dentro del programa 5 de ¿Quieres hacer el favor de leer esto, por favor?