martes, 10 de febrero de 2009

Lo que arraiga en el hueso (reseña)


“Lo que arraiga en el hueso”
Robertson Davies
Libros del Asteroide

Entre las novelas de grandes ambiciones, las de Davies llenan un espacio hecho por él mismo de complejidad, astucia, coherencia, estilo y maldita-sea-la-buena prosa. Y entre las abocadas a ilustrar una vida humana, pocos (en la tradición anglosajona se juntan unos cuantos) han llegado tan lejos en la empresa de desmenuzar hechos y circunstancias integrantes de una sola existencia. El escritor canadiense está bien pertrechado contra el analfabetismo de los “límites de la conciencia”, que podría arrastrar un novelista más anticuado; y tampoco es de los que concede excesiva importancia al “viaje interior”. Así, la segunda parte de su Trilogía Cornish es otro ejercicio brillante de osadía en el trabajo imaginativo; de convicción para rellenar todas las zonas posibles de un personaje y de elegancia para descorrer el velo en cada una de las experiencias narradas, mostrando un matiz diferente que el lector, siempre, había pasado por alto. El pellejo de “Lo que arraiga en el hueso” pretende ser una exposición biográfica total, en pos de aquello que a duras penas rastrearía un investigador, ni el más dotado, cuando se trata de entender quién fue alguien ya desaparecido. La tarea es sobrehumana. La suma de intelectualidad vigorosa y sentido práctico hace que la lectura de este libro –y de los demás- se convierta en una fiesta de la inteligencia, una arrebatadora sesión espiritista hecha de puras palabras. Que sea otra novela de Davies es el menor de los alicientes para entrar en ella.

//Reseña publicada en Go Mag, febrero 2009. No complementa la antirreseña, es lo que es//

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