miércoles, 17 de octubre de 2007

La máquina de Joseph Walser (reseña)

Publicada en Go Magazine (octubre 2007)
"La máquina de Joseph Walser"
Gonçalo M. Tavares
Mondadori

Hace unos meses, descubrimos “Un hombre: Klaus Klump”. Aquel y éste son el anverso y el reverso de una misma investigación literaria en torno a la guerra, a su irrupción en las vidas de los hombres: Klump es el hombre fuerte, Walser el ser débil. Absorto y confiado en el poder del lenguaje, Tavares acomete el proyecto a sabiendas de la cualidad abstracta de su material. Construidos sobre una selección, nada arbitraria, de aspectos de la realidad palpable, sus mundos ficcionales se transforman en materia simbólica mediante una artificiosidad lingüística salvaje. Todo está estudiado, todo responde a una necesidad. “La máquina de Joseph Walser” carece de acción como tal (apenas un dedo perdido, hacia la mitad), y está articulado mediante una serie de escenas episódicas, cuadros en los que la guerra es un decorado, y las vidas de los escasos personajes siguen desarrollándose en la superficie, apegadas a sus infames disciplinas y rituales. La de Joseph Walser es anodina, girando en torno a su máquina y a una habitación, en la que se encierra con llave, donde guarda su colección de piezas metálicas. Una vida equiparada al funcionamiento de un mecanismo. Sin sucesos, el libro se carga de reflexiones (el encargado Klober como megáfono de las inquietudes inscritas en el texto), nunca terminantes, nunca cerradas: articular en voz alta la fortaleza oculta del ser humano (esa “especie interminable”), descubierta por Walser, frente al paso, aplastante, de los acontecimientos históricos.

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