viernes, 23 de julio de 2010

Euforia (1)


Podría publicar este post en Quieres hacer el favor de leer esto, por favor, pero no tengo aquí a mi compañera para pedirle la venia. Y todo lo hacemos de común acuerdo. Dejo dicho también que este post es puro autobombo: ya pueden sintonizar otro canal.

A punto estamos de cerrar la primera temporada. Hay que descansar. Hacemos un programa más, el lunes 26, y chapamos hasta el 30 de agosto. Vamos a completar 46 programas. No hemos faltado una semana desde el 14 de septiembre pasado. Y nos han acompañado montones de personas: a los invitados en el estudio y a los que nos atendieron al teléfono son las primeras personas que me apetece agradecer, por creer en lo que hacíamos antes incluso que nosotras.

Y, precisamente, en la semana que salí bastante turbia, algo decepcionada, de una hora de radio que tuve que salvar sola, me llegan toda una serie de ondas. De buenas ondas.

No todas juntas, pero muchas y muy bonitas esta semana. Esto lo hacemos por satisfacción propia y un extraño sentido del deber (para saber más sobre mi concepto de trabajo, se pueden revisar algunas de las entradas de la serie Just a working girl). No recibimos nada, más bien gastamos. Y todo nuestro afán promocional lo hacemos en las redes sociales, sin mayor ímpetu -porque las energías nos llegan para hacer el programa y no más.

Lo que nos parece (me parece) el colmo de la dicha es que sí recibamos, a cambio, muestras como ésta. @rrey, temible podcastero que no deja de reenviar la mayor parte de nuestras noticias al universo twitter y es tan fan como @constantedePro_ (sin piques). Esta semana nos dejó dicho esto:

Razones para escuchar #Quiereshacerelfavor: 1. M-O-L-A. 2. Sale un tweet mío

Todas las semanas anunciamos el tema del que vamos a hablar y a veces abrimos el canal para preguntas o sugerencias. El pasado lunes, sola en el estudio, tratando de hilar bien las ideas y las lecturas, llegó un mensaje de Antonio Sánchez. Pero esa sola lamparilla encendida en lo oscuro del bosque iluminó como una multitud de antorchas: al menos uno estaba en el mismo tiempo siguiendo el programa y le apeteció comentar lo que escuchaba.

La simultaneidad no es tan importante, porque estamos cambiando los hábitos de consumo de lo audio y lo visual (jamás me enciendo la radio, pero sí puedo ver/escuchar capítulos de lo que me interesa, la temporalidad la marco yo). Y el podcast está ahí, a veces en cuatro, a veces en veinticuatro horas.

He encontrado, revisando estadísticas del blog, que un buen montón de gente ha enlazado el sitio del programa: El blog de Oche, Shane no es de este planeta, Esto no es una libreta de poemas y algunos más. Hasta estamos en este precioso blog de cocina :)

La autora de Esto no es una libreta de poemas me dejó hace pocos días un comentario muy cariñoso:

me encanta vuestro programa,es único, necesario, divertido e intructivo...¡deberían daros un montón de premios!


La finalidad de poner todo esto junto no es otra que... mirar un collage de amor desinteresado. El mismo día, Reinohueco me avisaba de que publicaba un reportaje, éste, y que aparecemos citadas hacia el final.

Esta última noticia no es la más importante, es la que más ilusión me hace, por la red de alcances que evidencia. No sé cómo llegó @temucuicui a saber de nuestro programa, pero yo sé que lo escucha y lo ha promovido en twitter. Él es chileno y vive en Bélgica. Por eso esta última referencia me ha ilusionado mucho, tanto como para poner un broche de colorines a la semana.


En el texto (click en la imagen) dice que somos "dos lectoras punk vestidas de periodistas". Qué queréis. Empiezo bien el fin de semana. Me lanzo a la piscina de la euforia, que hoy no está vacía.

3 comentarios:

rrey dijo...

"temible podcastero" :)

Gracias a vosotras por hacerme pensar al menos una hora a la semana y por dejarme disfrutar de vuestras voces.

Miguel Ángel Maya dijo...

...Qué bien, qué bonito y qué orgulloso estoy de un programa que, como las series en dvd, yo suelo escuchar de tres en tres o de cuatro en cuatro...
...Prima, las cosas se mueven y se van abriendo paso, y casi todo obedece a leyes tan básicas como las de la gravedad...
...Probablemente el día que me invitaste al programa todavía no era una bola de nieve que iba creciendo al caer rodando, pero estando allí yo ya me veía venir el "éxito", no sé, me lo olía, con los cascos puestos y tú al otro lado del cristal...
...Un abrazo, prima...

Antonio dijo...

¡Válga(n)me Dios(es)! Soy yo quien doy las gracias constantemente porque dos mujeres (o una) me dicen al oído cada semana: "¿Quieres hacer el favor de leer esto, por favor?".

Gracias. Gracias. Gracias :).

Se ha producido un error en este gadget.